Cejas prolijas y bellas para lucirlas en esta Navidad... Las cejas son tan protagonistas en la cara como la boca, la nariz o los ojos.
A continuación, Cejas prolijas y bellas para lucirlas en esta Navidad:
Basta ver a alguien antes y después de depilárselas: la expresión cambia tanto como con el maquillaje.
Antes se les cambiaba el volumen, hoy se tiende a un look más natural.
Unas cejas definidas y prolijas, sea cual fuere su forma, concentran la atención en la mirada y destaca lo mejor de los ojos.
• Depilación: ¿sí o no?. La forma y el volumen de las cejas dependen de dos variables: la moda vigente y el gusto individual. En cualquier caso, si se van a depilar, lo más recomendable es hacerlo con pinza o, directamente, la depilación definitiva.
En parte, para lograr una precisión absoluta: un poco más o un poco menos, en una zona tan acotada como las cejas, puede ser fatal.
Pero, además, porque el calor y el tirón que provoca la cera de depilar termina arruinando la piel, que se arruga y se cae antes de lo previsto. Para dar la forma deseada sin perder naturalidad, es necesario seguir unos pocos pasos:
• Preparar la ceja: Realizar un cepillado de abajo hacia arriba, varias veces. De este modo, se ordena la forma original y se les da brillo. Luego, peinar la ceja alisando las puntas, para que recuperen su posjdón horizontal. Tomar un algodón con loción tonificante y aplicarlo, peinando la ceja.
• Antes de depilar: Trazar una línea imaginaria desde la aleta de la nariz hasta el principio de la ceja. Se pueden usar dos lápices como guía: apoyar ambos sobre la nariz, dejar quieto el más próximo a ésta y abrir el otro, formando un triángulo, como se puede ver en la ilustración.
• Depilación: En teoría, lo que queda afuera del triángulo, debería eliminarse. O sea, lo que se encuentra en el entrecejo y en la sien.
También es importante ver la cantidad de pelo que tiene cada parte de la ceja: concentra una mayor cantidad en el centro y se afina hacia el rabillo. Hay que trabajar pelo por pelo, para ir viendo el efecto.
Eliminar primero los más evidentes y después perfilar los arcos. Lo ideal es hacer la depilación después de darse una ducha, porque el vapor abre los poros, lo que facilita la tarea.