Hidratar a fondo y aplicar el corrector... Después de la limpieza del cutis, el paso obligado es reponer la humedad perdida mediante la aplicación de una buena crema hidratante.
A continuación, Hidratar a fondo y aplicar el corrector:
Las pieles maduras escogerán fórmulas más untuosas que les aseguren bastantes horas de hidratación y protección frente a las agresiones climáticas (frío o calor) y la contaminación.
Se trata de cremas multifunción que cada vez es más habitual que incorporen factores de protección solar, lo que convierte en aún más imprescindible su aplicación diaria.
Después de la hidratación del rostro, se procede a disimular las imperfecciones de la piel como ojeras, bolsas, manchas... con el empleo de iluminadores y correctores.
Los tonos verdosos van bien para las manchas rojizas, y los amarillos para tapar ojeras e iluminar los párpados.
Maestros del maquillaje consideran este paso fundamental: "el corrector equivale a ocho horas de sueño, aunque sólo hayas dormido cinco".