Después de la limpieza diaria, la piel del cutis necesita un buen tónico que la refresque y le devuelva su humedad natural. Si quiere ahorrar algunas pe-sitos, elabórelo usted misma siguiendo estas indicaciones. Para pieles sensibles: licué un pepino, separe su jugo y mézclelo con 50 cm3 de agua y otros 50 cm3 de leche, revuelva bien. Agite el producto antes de aplicarlo sobre la piel limpia. Refrescante: hierva en suficiente agua destilada una planta de lechuga de hojas oscuras. Continué cocinando a fuego moderado durante una media hora. Retire del fuego, deje enfriar y cuele. Vierta el líquido en un envase de vidrio y guárdelo en la heladera. Tonificante: hierva unas cinco cucharadas de flores de lavanda en un litro de agua. Deje estacionar durante algunos días y cuele. Estará listo para usar. Área de los ojos: ponga a hervir tres ramas de helécho de culandrillo en medio litro de agua hasta que el líquido llegue a reducirse a la mitad. En ese momento, retire del fuego y cuele. Aplique el té tibio sobre los párpados con una motita de algodón.
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