Hoy la moda dicta tener la panza bien chata, tal como lucen las modelos en las pasarelas. Hoy te presentamos esta nota para saber como conseguirlo: La acumulación de grasa en el vientre se debe, generalmente, a una alimentación demasiado calórica. También puede deberse al estreñimiento, lo que requerirá un aumento de fibra en nuestra dieta. La relajación del músculo abdominal, debido a cambios bruscos de peso o al embarazo, es otro de los culpables. En este caso, unos cuantos ejercicios abdominales serán de gran utilidad. Sabrás cuál es la dimensión del problema si haces este sencillo examen: pinza con los dedos el «rollo» que se encuentra bajo el ombligo y mide el pliegue que se forma. Si no supera el centímetro, el volumen de tu vientre es normal. Si el michelín mide de uno a dos centímetros, con algo de dieta y ejercicio lograrás «meterlo en cintura». Si supera los dos centímetros, habrá que entrar más a fondo con cremas reductoras u otros tratamientos.
Dieta anti-rollitos
A la hora de mantener el vientre firme, la digestión desempeña un papel primordial. Si no se realiza correctamente, el organismo se llena de toxinas, el vientre se hincha y la piel pierde firmeza a pasos agigantados. Para evitar todos estos desastres hay que consumir alimentos ricos en fibra como las frutas y verduras frescas, las legumbres y los cereales -pan, pastas, arroz- integrales. Otros aliados de tu dieta son el agua -dos litros al día- y el yogur ya que facilita el tránsito intestinal. Hay que evitar los alimentos refinados-pan blanco, azúcar, bollería-, la grasa -embutidos, carnes de cerdo o cordero-, los platos muy condimentados, el alcohol y las bebidas con gas. Si tienes problemas de estreñimiento incluye en tus desayunos salvado de trigo, cereales integrales o ciruelas pasas.
Ejercicios de urgencia
La natación es el deporte más adecuado para perder barriga. Los movimientos que se realizan tensan el vientre y fortalecen los músculos abdominales. Se pueden llegar a perder hasta 600 calorías por hora. Todos los estilos resultan eficaces. Lo importante es practicarlo con frecuencia, de dos a tres veces por semana. Si prefieres hacer deporte desde casa lo tuyo son los ejercicios abdominales. Practícalos a diario y, a los quince días, notarás tu vientre más firme. Estirada en el suelo, sube las piernas fle-xionadas y con los pies cruzados. Al mismo tiempo, coloca las manos detrás de la nuca y levanta el torso manteniendo la barbilla pegada al pecho. Repite veinte veces.
Cremas reductoras
Son el complemento ideal de la dieta y el ejercicio. Se aplican después de la ducha, sobre la piel seca, realizando un ligero masaje. Al principio del tratamiento, es aconsejable aplicarlas dos veces al día, siguiendo estos pasos. Aplícate la crema alrededor del ombligo y extiéndela con las dos manos alrededor del mismo en el sentido de las agujas del reloj hasta que la crema penetre totalmente en la piel.
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