La limpieza y la humectación son los dos pasos esenciales del cuidado diario del cutis para que luzca sano y joven.
Si todavía no está segura de qué producto usar, aquí le damos algunas sugerencias:
• Los geles y espumas de limpieza están hechos con grasas vegetales y sales animales. Son agentes emulsionantes que otorgan a la piel un aspecto más seco, libre de sustancias aceitosas. La mayoría contiene sustancias alcalinas, que libran a la piel de su capa grasa. Elija aquellos que se enjuaguen rápidamente y no dejen residuos. Son ideales para cualquier tipo de piel.
• Los jabones de limpieza contienen un pH balanceado neutro y tienen menos sustancias alcalinas que las espumas y geles.
Ellos dejan algunos residuos pero se enjuagan fácilmente. Son recomendados para las pieles secas.
• Las lociones dé limpieza son emulsiones fluidas y suaves hechas con aceites minerales, alcohol y pequeñas cantidades de cera. Son específicas para los cutis normales y grasos.
• Las cremas de limpieza son más humectantes y emolientes que las lociones. Algunas dejan la piel un poco "pegajosa" y, por ese motivo, son ideales para cutis secos.
• Los exfoliadores son una especie de granulos que eliminan las células muertas de la piel, el exceso de oleosidad y limpian profundamente. Están recomendados para la mayoría de los tipos de piel, pero no se los recomienda en cutis afectados por acné.
• Las máscaras, desde sus variedades de limpieza profunda hasta las humectantes, son hechas para todas las pieles y vienen en arcilla, gel y cremas. Se aplican una vez que la piel ha sido limpiada y la dejan suave y tersa.
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