Una buena exfoliación, tanto en la cara como en el cuerpo, arrastra las células muertas y deja la piel limpia y fresca. En el caso de las pieles grasas es necesario realizarla una vez por semana, mientras que en otro tipo de pieles debe hacerse con menos frecuencia.
Para pieles sin brillo: mezcle en un bol, hasta formar una pasta arenosa, 1 cucharada de harina de avena molida, 2 cucharadas de agua de rosas, 1 cucharadita de azúcar granulado y una cucharaditade miel. Aplique sobre el rostro con movimientos suaves y circulares. Deje actuar, enjuague y aplique crema hidratante.
Para todo el cuerpo: prepárelo con 100 g de azúcar blanco granulado, 100 g de sal marina muy fina y la misma cantidad de harina de avena poco molida. Mezcle todos los ingredientes y aplique sobre el cuerpo con suavidad. Enjuague con una ducha de agua tibia, más bien fría y aplique crema hidratante.
Para caderas y muslos: 2 cucharadas de aceite de semillas de uva, 5 gotas de aceite esencial de enebro, 2 gotas de aceite esencial de limón, 8 g de harina . de maíz.
Mezcle el aceite de semillas de uva con el resto de los aceites esenciales y agite. Vuelque la mezcla sobre la harina de maíz y forme una pasta arenosa. Aplique con un guante de crin, pero con movimientos suaves. Esta preparación también es buena para combatir la celulitis.
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