Por propia experiencia, todas las mujeres hemos notado la sensibilidad que se tiene en la zona interior de las uñas. Cómo duele un padrastro o cómo sangran lo pellejos si nos pasamos en la manicura. Las durezas que se van acumulando, llamadas cutículas, hay que quitarlas, pero siempre con sumo cuidado porque es muy fácil producir una infección en este lugar. En principio, nunca se deben cortar las cutículas con tijeras porque se hacen más duras. Simplemente hay que empujarlas hacia atrás con un palito de naranjo. Es aconsejable utilizar previamente una crema o loción suave para remover la cutícula dejando actuar el tratamiento unos minutos. Además, todos los días es conveniente dar un suave masaje en toda la uña con la crema de manos habitual. Notarás cómo tus cutículas se vuelven suaves y más flexibles.
|