Cada vez que nos lavamos la cara o nos bañamos, la capa protectora de la piel sufre una agresión que, a largo plazo, se convierte en irritación y envejecimiento. El limón, por su acidez, contrarresta la alcalinidad del jabón, normaliza la epidermis, la limpia y la protege. Por eso, pue ser una buena idea incorporarlo a la higiene y cuidado diario. Sus propiedades lo hacen ideal para pieles grasas, por lo tanto, quienes tengan piel seca deben añadir algún ingrediente suavizante, como un aceite vegetal. Algunas recetas:
Tónico refrescante de limón y pepino para la cara:. Puede usarse despues de tomar sol. Mezcle el jugo de 2 limones y 1 naranja, 2 cucharadas de agua de rosas, 1 cucharada de alcohol de 10° y 1 pepino y 1 manzana machacados. Unir bien y agitar antes de usar.
Leche revitalizante e hidratante de limón y naranja para el cuerpo: Mezcle el jugo de 1/4 de limón con 2 cucharaditas de piel de naranja y pomelo ralladas. Luego agregue 1/2 taza de leche fría; integre suavemente. Se guarda en la heladera y se aplica por la noche.
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