Cremas, geles, tónicos específicos... son generalmente bastante costosos. Mientras tanto, algunos ingredientes al alcance de la mano -y a favor del bolsillo-son capaces de reemplazarlos, brindándole a la piel múltiples beneficios. No es casual: precisamente muchos de esos productos de laboratorio tienen como ingrediente efectivo una o varias sustancias naturales. Pero más allá de eso, lo cierto es que podemos recurrir a ellas de modo directo. Por ejemplo, el secreto para lucir un cutis suave, brillante y sin rastros de arrugas o enrojecimiento está en lavarlo con leche cruda cada mañana al levantarse y cada noche antes de irse a dormir. En tanto, para combatir las estrías puede rallar media zanahoria y mezclarla con 50 ce de leche de almendras hasta obtener una pasta fina de fácil aplicación.
Pásela sobre la zona afectada, deje secar y repita esa operación a diario hasta que las estrías vayan desapareciendo. Por último, una solución para la piel seca consiste en aplicar una preparación elaborada con puré de media palta bien madura y un poco de leche entera -que le dará mayor cremosidad. Esparza sobre su rostro y deje actuar durante 20 minutos. Luego retire con algodón o esponja humedecida en agua.
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