Codos, talones y rodillas son puntos en los que la piel revela sequedad y asperezas. También las manos y los pies, en el contorno de las uñas, y la espalda, al descamarse por efecto del sol, pueden lucir ese característico tono blanquecino que revela una piel reseca.
Para evitarlo, hay que recurrir a algunos consejos sencillos. En el caso de las manos y los pies, nada mejor que frotarlos día por medio con piedra pómez y utilizar un gel humectante para baño, que devuelva la tersura a la pie!. También hay cremas específicas para los pies, que remueven durezas y asperezas.
En el caso de codos y rodillas, y aun de la espalda, lo más efectivo es masajearlos con un guante de crin y gel de áloe, algas o romero. Muchos de estos geles tienen microgránulos con componentes humectantes, que devuelven a la piel toda su suavidad. Esta rutina debe ser diaria o practicarse al menos día por medio. Después del baño, una crema suavizante con miel, rosas o áloe vera serán las indicadas para masajear suavemente estas zonas y lograr que queden perfectas.
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