Las cremas hidratantes con perfume confieren un toque de sensualidad a nuestra piel a la vez que la protegen.Para prevenir la sequedad y aridez de la piel y conseguir que el cuerpo presente un aspecto suave y luminoso, es muy importante aplicar a diario cremas y fluidos hidratantes específicos. Éstos evitan que la fina capa de la epidermis se empobrezca a causa de las agresiones a las que se ve sometida (cambios climáticos, sol, frío, el roce constante de la ropa...) y mantenga su equilibrio hidrolipídico natural. Cómo aplicarla:
Para favorecer la absorción de los principios activos suavizantes de las cremas o fluidos, conviene aplicarlas tras el baño o ducha, cuando la piel está limpia y el aroma del producto puede penetrar mejor. Pero, además de hidratar y proteger, las firmas cosméticas ofrecen, cada vez más, cremas corporales con perfume. De esta forma, a la acción hidratante se une el poder sensual de las distintas fragancias disponibles.
Con una textura suave: y aterciopelada, se funden en la piel del cuerpo, aportando mayor confort y placer. De fragancia delicada y ligera o, por el contrario, intensa y estimulante, estos productos suelen formar parte de una gama de baño que podemos completar con el gel y desodorante del mismo aroma.
La aplicación debe realizarse: con movimientos delicados y concéntricos por el cuello, escote y brazos. Al bajar por el tronco, hacia los glúteos y piernas, el masaje puede hacerse más enérgico.
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