Podemos decir que hoy en día, existe una numerosa cantidad de tonalidades que van desde el rubio dorado hasta el castaño intenso, pasando por los rojizos y los caoba, que le sientan bien a casi todas las mujeres.El secreto está en animarse a cambiar y encontrar el color adecuado para cada una.
Si es de las que no se atreven a hacer un cambio definitivo, puede probar con coloraciones temporales tono sobre tono que van perdiendo el color con los lavados. En este caso, puede intentar con un pequeño mechón y después, si le gusta, extenderlo a toda la cabeza.
Por lo general, hay entre seis y siete tonos para elegir del más claro al más oscuro, con los que, además, se pueden hacer mezclas. Elija el color más parecido al suyo. Si es castaña, puede optar por un rojizo intermedio, no muy suave ni muy oscuro.
Es importante también tener en cuenta el color de la piel, la forma y el color de los ojos. Pero nunca trate de imitar el color de otra persona.
Si tiene piel mate, puede intentar con colores cálidos: dorados y la gama de los rojos.
Si tiene piel blanca, elija las tonalidades naturales: de los rubios claros a los castaños. Los colores dorados serán los que más se destacarán durante el verano.
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