Muchos pueden ser los factores que desencadenen la caída del pelo, unos de ellos son los cambios de témporada, son los momentos clave porque, sobre todo en otoño y primavera, es cuando más notoria se hace.En lo que a causas se refiere, los médicos atribuyen la caída del pelo a situaciones tan diversas como un shock emocional, un accidente, anemia, un aborto, falta de hierro y de vitaminas importantes y en las mujeres, durante el embarazo. Sin embargo, el factor hereditario tiene un lugar destacado. Cuando suena la alarma de la alopecia no hay que dejarse estar y es tiempo de comenzar con cuidados específicos. Como primer punto, la higiene del cuero cabelludo es vital. Lo mejor será utilizar un champú suave, sobre todo si la base del pelo es grasa, pero alternándolo con productos específicos anticaída. El cepillado diario es muy importante para reactivar la circulación de la zona polémica. Eso sí, tiene que ser moderado y suave, evitando siempre los tironeos. Tampoco está recomendado para las que padecen de alopecia los grandes peinados, sobre todo los que llevan el pelo muy tirante. Por último aunque no menos destacado, el tema de la dieta merece atención. Un régimen rico en vitaminas A y E que son antioxidantes al igual que el consumo de legumbres secas, quesos, huevos, pescado, avena y pan integral ayudarán a detener este problema que angustia a hombres y mujeres por igual. Si la caída no se detiene es conveniente conslultarlo con un especialista.
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