Para muchos profesionales de la estética es necesario conocer la piel para saber que base es la más adecuada para cada cutis. El acabado ideal para cada tipo de piel es uno de los pasos más importantes para lograr un buen maquillaje. Aquí le damos algunas ideas al respecto: Comencemos con la piel seca o muy deshidratada, le conviene usar una base líquida humectante, lo más liviana posible. Esta textura es ideal para usar durante todo el día. Se usa exclusivamente para maquillar, pero no cubre demasiado las imperfecciones. Si su piel es grasa, necesita una base especial sin aceite para que el maquillaje dure más, sin nada de brillo y no se formen granitos. Las pieles normales son las que menos problemas tienen a la hora de elegir. Pueden optar por las bases cremosas o compactas. Después de los 40, conviene usar ampollas o lociones hidratantes antes de aplicar la base para que el maquillaje se adhiera mejor. Las bases líquidas son las mejores para este tipo de pieles porque disimulan y suavizan las arrugas. No conviene usar un maquillaje de un color más oscuro que el tono de piel, lo mejor es que sea parecido para que no se noten diferencias. Otra variante de base es en forma de mousse. Es fácil de aplicar y sirve para todo tipo de piel. Las bases fluidas son cremosas y líquidas al mismo tiempo. Por lo general se presentan en pomos y son ideales para maquillar pieles secas o bien deshidratadas. Ahora tu puedes saber cuál es la base de maquillaje que estás necesitando y la que más te conviene.
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